2018, mal año para los mercados

A tan sólo pocos días de que llegue a su fin el 2018, vale la pena reflexionar lo que nos ha ido dejando este año como enseñanza y es que bien, cuando recién iniciaba el año, eran muchos los analistas que apuntaban en el que el presente año sería uno en donde los mercados se verían con ganancias constantes por 12 meses, pero tal visión tan optimista, se ha ido borrando hacia el cierre de año, puesto que se han registrado diversas caídas que han terminado por borrar las ganancias obtenidas por los principales índices.

Países emergentes, quienes más sufren

En el caso de los países emergentes entre los que podemos nombrar a México, Brasil, Turquía y Argentina, cada uno de ellos ha tenido su momento para acaparar los reflectores, la crisis turca que provoco una depreciación de su moneda y que incluso amenazaba con arrastrar a Europa si esta se agudizaba; mientras que Brasil se vio afectada, por una huelga camionera en respuesta al incremento del precio de los combustibles que provoco escases de productos; Argentina sufrió una devaluación de su moneda que la orillo a recurrir al Fondo Monetario Internacional para tratar de frenar a un peso que se devaluó a una velocidad inesperada y México, en donde la llegada de un nuevo gobierno causo problemas a los mercados al interior del país. De acuerdo a Varun Ghotgalkar, estratega de renta variable en AXA IM, ”los mercados emergentes han estado sufriendo por el endurecimiento de las condiciones de financiamiento global (apreciación del dólar y aumento de los rendimientos de UST), exacerbados por las grandes salidas de capital”.

Además de los problemas con estos países, no es de extrañarse que este se haya convertido en un año difícil incluso para buscar un valor de refugio. Cuando el principal temor de los mercados por sobre cualquier otro ha venido a ser la guerra comercial, siendo en este contexto en el que el dólar se ha erigido como activo refugio. Un hecho inusual que termino por afectar al oro y al yen, que de manera tradicional siempre habían sido los activos seguros cuando el mercado se encuentra agitado.

Este cambio de moneda ha terminado por marcar la economía del 2018. Así, la presión de las divisas causadas por los tipos de interés así como la retirada de estímulos ha provocado que tanto el euro, el dólar y la libra, hayan quedado expuestas durante buena parte del año. El director general de inversiones A&G Banca Privada, Diego Fernández Elices nos dice ”se ha hablado mucho durante el ejercicio del ciclo económico y de cómo este está en su última fase, pero lo que más ha impactado a los mercado ha sido el ciclo monetario, frenándose liquidez del sistema según pasamos del QE al QT, y siendo esto la principal razón de que se rompieran las correlaciones históricas y no hubiera refugio, para así cerrar un ejercicio en que nunca habíamos visto tantos activos perdiendo dinero, prácticamente siendo el dólar la única excepción”.

Una luz al final del túnel

El departamento de análisis de Banco Santander, por medio de su estudio ’Navegando en el cambio de ciclo’, considera que han existido otras variables que nos hacen creer que la situación de 2018, no es tan negativa. Como por ejemplo, un escenario de crecimiento macroeconómico, ausencia de tensiones inflacionistas y expectativas positivas de crecimiento. ”Estas variables fundamentales han tenido en 2018 un comportamiento favorable, y si nos centramos en las variables de crecimiento, tanto el panorama macro como el microeconómico han respondido a las expectativas de los inversores a nivel mundial…” de acuerdo a lo que señalan los expertos.