Ford y AT&T ¿Dividendo seguro?

Para los inversionistas, es conocido que las acciones que ofrecen altos rendimientos de dividendos pueden llegar a ser a veces un arma de doble filo. Ya que las compañías que se enfrenten a serios problemas de liquidez o disminución de demanda o sobrendeudamiento, podrían llegar a ver disminuida la confianza de los inversores de forma rápida. De la misma mezcolanza resulta un desplome en los precios, ya que esto impulsaría el aumento del rendimiento por dividendo de las acciones.

Existen dos compañías históricas norteamericanas que se enfrentan a situaciones de este tipo: AT&T Inc. y Ford Motor Company, mismas que en los años recientes fueron testigos de cómo los precios de las acciones desciendo al mismo tiempo en que sus rendimientos por dividendo han ido aumentando. Por ahora ambas compañías ofrecen un rendimiento cercano al 7%, que es una muy atractiva tasa de rendimiento justo cuando los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense han disminuido.

Victima del crecimiento por deuda: AT&T

Es cierto, que los servicios de telecomunicaciones por lo general suelen considerarse como una apuesta segura a largo plazo para inversores en renta fija, por lo fiable que suelen ser sus flujos de efectivo. AT&T es el mayor operador de telecomunicaciones de Estados Unidos la cual continua subiendo ininterrumpidamente sus pagos en los últimos 35 años. Sin embargo a pesar de llevar más de 35 años pagando dividendos de manera ininterrumpida, al día de hoy los inversores continúan escépticos en cuanto a las previsiones para el futuro de la compañía sobre todo luego de darse a conocer acerca de la adquisición de activos de Time Warner, el pasado mes de junio por un valor de 85.000 millones dólares. El motivo aparente que motivó esta enorme adquisición, es convertirse en una compañía de medios de comunicación moderna que tenga la capacidad de competir con gigantes como Netflix que tienen una superioridad de contenido. Esta adquisición busca reactivar el crecimiento al separar su división de cable al haber perdido más de 400.000 suscriptores del servicio DirecTV de AT&T en el cuarto trimestre del 2018, ascendiendo la pérdida total durante el último año fiscal a un total de 1,24 millones. Sin embargo al mercado no le ha parecido tanto la iniciativa de crecimiento de la compañía y es que luego de la oferta de Time Warner, su deuda aumentó de 126.000 millones de dólares para finales de 2017 a 171.000 millones para finales de 2018. Con sus acciones cayendo alrededor del 20% en los últimos 12 meses. Con lo que su rentabilidad por dividendo anual ha aumentado en 6.81%

Una compañía complicada: Ford

Luego de años en los que aumentó sus ventas, el segundo mayor fabricante de automóviles a nivel mundial se encuentra experimentando una ralentización de la demanda de sus automóviles, sobre todo en regiones como China y Europa. En el informe de resultados del año fiscal que terminó el pasado diciembre, antes de intereses e impuestos indicaba una caída de alrededor del 27%. Dejando de lado los factores cíclicos, la compañía automotriz se encuentra enfrentándose a presiones de cambios de tipo estructural que están sucediendo en la industria automotriz, con nuevas tendencias entre los consumidores que están cambiando la forma de consumir así como la irrupción de productos de vehículos eléctricos y autónomos (Como en el caso de Tesla y Waymo de Google). Por eso Ford anunció un plan de reestructuración de la compañía por valor de 11.000 millones de dólares, repartido en cinco años, que incluye recortes así como la eliminación de versiones de algunos modelos. Esa desconfianza provocó la pérdida de más del 20% de su valor en el último año, que ha impulsado su rentabilidad por dividendo hasta el 7,13%.