General Motors cambia de rumbo

Uno de los gigantes de la industria automotriz a nivel mundial, General Motors, ha decidido dar un giro en su rumbo, para comenzar a apostar fuertemente por los automóviles eléctricos así como por los de conducción autónoma para sus planes de crecimiento futuro. De esta forma, comienza a prepararse para lo que parece avecinarse: el inminente cambio de preferencia de los consumidores y es que el pasado 26 de noviembre, hizo el anuncio acerca del cierre próximo de siete fábricas, con lo que más de 14 mil puestos de trabajo se verán afectados en todo el mundo a finales del año que viene.

Al informarse sobre la reestructuración masiva, las acciones del fabricante han recibido un impulso que las llevó a subir en un 5% el día que se dio a conocer la noticia, de esta forma las pérdidas anuales hasta le fecha se redujeron un 10%. Para los inversores sin embargo, este anuncio en el cambio de rumbo, no fue una gran sorpresa.

La decisión que anunció GM de abandonar algunas de sus líneas de coches en favor de los camiones con un margen más elevado, no es algo nuevo y más bien recuerda a la estrategia del resto de los fabricantes de automóviles de Detroit, que saben que el mercado actual ha dejado de decantarse por los vehículos pequeños. Con los cierres de instalaciones así como los despidos terminan por liberar recursos que ahora mismo se necesitan para poder continuar invirtiendo en los vehículos eléctricos así como en la conducción autónoma. En palabras de Mary Barra, directora ejecutiva de GM “Estamos tomando estas medidas ahora que la economía es fuerte… Queremos asegurarnos de que estamos muy bien posicionados… Creemos que es apropiado hacerlo ahora que la compañía está en buena forma y la economía es fuerte”.

A primera impresión, la última reestructuración llevada a cabo por GM parece ir en la dirección adecuada. Sin embargo los inversores a largo plazo, que ya tienen acciones del fabricante de automóviles de Detroit, la pregunta es si permanecerán fieles a un patrimonio que no ha reportado mucho, luego de que la compañía saliera de la bancarrota en 2010, siendo así la pregunta que ronda en la cabeza de varios es ¿Tiene sentido apostar por el cambio, ahora que GM se embarca en esa aventura?

Obstáculos

GM no ha tomado un camino fácil y los riesgos así como los obstáculos a los que se enfrentará no son para nada fáciles de sobrellevar. Para comenzar, en el corto plazo, los aranceles puestos entre Estados Unidos y China, comenzarán a lastrar los resultados de GM. No hay que perder la pista, a la venta de automóviles en Estados Unidos la cual alcanzó su punto máximo en el año 2016 y que desde entonces ha venido descendiendo. Esta medida podría descender aún más si la demanda en los consumidores frena la subida de los tipos de interés. En el tercer trimestre el mayor fabricante de automóviles estadounidense registró una caída del 15% de sus envíos a China.

Por si esto no fuera suficiente, el negocio de los autos eléctricos es un segmento que domina un competidor como Tesla, mientras que en los autos de conducción autónoma, Waymo (Compañía que forma parte de Alphabet) es quien lleva la delantera en ese sector. Si bien la apuesta de GM no es del todo mala, se enfrenta a rivales solventes además de que el éxito no está garantizado.

Conclusión

Para quienes tengan intención de compra, las acciones de General Motors son una buena opción a corto plazo, que es una buena opción para aquellos que gustan de comprar descensos y vender en los momentos de subida.