La crisis se agudiza en Argentina

Gran noticia ha sido la renuncia del presidente del Banco Central Argentino, Luis Caputo. Quien después de dimitir se ha convertido en el tercer funcionario que deja semejante cargo, siendo que apenas el pasado 14 de junio llegara al puesto. Su renuncia se da en un contexto en el cual continua el marco de negociaciones por parte del presidente Mauricio Macri con el Fondo Monetario Internacional.

Argentina vive ahora mismo días complicados, los cuales no parecen tener un fin cercano y es que como si no fuera suficiente la crisis económica que atraviesa el país, la devaluación de su moneda, la incertidumbre política así como la agitación social, se han convertido en la agenda diaria del país sudamericano, ahora se le suma un problema más: Luis Caputo abandona el Banco Central, asegurando que esta decisión ha sido toma por “motivos personales” y si ya una renuncia en un puesto de semejante relevancia ya es de por si escandaloso, hay que poner atención en que esta es la segunda dimisión del encargado de esta entidad en 2018. La renuncia se da en el marco en el que los sindicatos argentinos realizan la cuarta huelga general en contra de la política económica del gobierno del presidente Macri, en la que las protestas se dirigen de manera particular contra el acuerdo que se encuentra negociando la Argentina con el Fondo Monetario Internacional.

De acuerdo al economista y director de estudinero.net, Nicolas Litvinoff “La renuncia de Caputo tiene que ver con que Argentina no pudo cumplir con las metas de ese primer acuerdo pactado con el FMI. En esta nueva renegociación pierde autonomía en cuanto a las políticas que hay que aplicar y el Banco Central y el FMI entran en una puja donde Caputo, no puede implementar medidas como la banda de fluctuación del dólar, de ahí su renuncia”. Fue a través de sus cuentas oficiales que el Banco Central hizo público el comunicado de la renuncia de Caputo. Mientras tanto el economista Guido Sandleris ha sido anunciado como su sustituto al frente de la entidad, Sandleris se desempeñaba hasta ahora como secretario de Política Económica.

Déjà vu

En el cono sur, Argentina parece vivir un Déjà vu, al mismo tiempo en el que el Ejecutivo, parece no encontrar la solución para romper con una crisis tan compleja, misma que para algunos ha sido una herencia, que ha sido acompañada de ciclos cortos de crecimiento económico así como de un estancamiento. Nuevamente Litvinoff señala “La fuga de divisas, es el principal problema del Gobierno, desde que asumió Macri, la fuga es de más de 52.000 millones de dólares y continúa y el Gobierno no está dando con la forma de contenerla, las divisas se siguen fugando y no hay ninguna solución a este problema”. A la ya difícil situación que acarrea el país, habrá de sumarse la inflación, que de acuerdo al INDEC (Instituto Nacional de Estadísticas y Censos de Argentina) podría llegar al 45% al cierre del año, con la devaluación del peso argentino que perdió el 50% de su valor frente al dólar. Por si no fuera suficiente, la sequía vivida afecto a la soja y maíz, provocando pérdidas de más de 5.000 millones de dólares, lo que alimentó la crisis que vive actualmente el país. Por último, la apuesta del gobierno a un modelo internacional de apertura económica le paso factura a Macri le está pasando factura.

Las muestras de rechazo contra el Ejecutivo no cesan y mientras Macri, busca inversiones en el extranjero, la cuarta huelga general ha paralizado al país.