Momento de tomar precauciones

La finalidad de una inversión siempre tiene que ver con aprovechar la oportunidad para comprar barato, para poder después venderlo más caro y de esta manera obtener una ganancia. Bajo este principio, se entiende entonces lo malo que es pagar de más por cualquier activo, puesto que esto significa que será difícil poder sacarle algún beneficio al momento de venderlo. Este ejemplo sirve para ilustrar de manera correcta la actitud de unos de los inversionistas más reconocidos de nuestra época, Warren Buffett y es que al gurú de las finanzas, cada día se le ha hecho más difícil encontrar no varias, sino una sola inversión que vaya a valer más en el futuro.

De acuerdo a un artículo publicado en Sovereign Man, propiedad de Simon Black, Berkshire Hathaway que es la firma de Buffet, tiene 110,000 millones de dólares listos para ser invertidos, mismos que por ahora no han sido requeridos. Cabe recordar que en los pasados dos años, no ha hecho ninguna gran adquisición porque de acuerdo a su criterio, los activos simplemente son demasiado caros. Ante este particular fenómeno, Buffett se vio orillado a tener que romper una de sus propias reglas: Recomprar las acciones de su propia compañía a menos que estas se encuentren por debajo de su valor; sin embargo ha llegado al punto en el que prefiere llegar a hace eso a tener que pagar de más por una inversión.

Este atípico movimiento tiene una explicación: nos encontramos en el mercado alcista más largo jamás visto en la historia y es que desde el desplome financiero del 2009, los precios tanto de las acciones como de los índices no han dejado de subir. Simon Black hace el siguiente comentario al respecto “A diferencia de la década de 1990, cuando cayó la Unión Soviética, China hizo reformas económicas y la internet detonó, no existen tendencias geopolíticas o tecnológicas revolucionarias que respalden este mercado alcista”.

No obstante, a nuestro días el factor que parece ser la detonante en el aumento de los precios de los activos se encuentra en el valor cero de las tasas de interés que patrocinó la Fed por estos casi diez años, con lo que la capacidad de obtener préstamos baratos fue abierta para casi todos. “Esto ha llevado a los precios inmobiliarios a máximos históricos, en muchos casos a niveles absolutamente absurdos. Los mercados de bonos aún están cerca de máximos históricos. Empresas como Netflix y Tesla, que pierden dinero y queman rápidamente el capital de sus inversores, no tienen problemas para pedir préstamos de miles de millones de dólares”, de acuerdo a lo que dice Black.

Esto significa que en gran parte de los casos, los inversionistas nunca habían pagado precios más alto por cada dólar que logran ingresar por ganancias y activos de una empresa, aunque de acuerdo (nuevamente) a Black, este ciclo alcista se acerca a su fin, por lo que habrá que estar atentos a lo que sigue y sobre todo, si ni Warren Buffet ve oportunidades para invertir, el mensaje es más que claro para los demás inversores.