¿Seguirá siendo viable Netflix?

Netflix ha conseguido recientemente algo que muy difícilmente podrá ser igualado y eso es, superar las expectativas de los analistas y es que las acciones de la compañía líder en el servicio de video en streaming ha sobrepasado alrededor del 15% a las estimaciones que Wall Street tenía en relación al valor de sus acciones para los siguientes meses y ahora que los analistas han echado a la basura sus previsiones se encuentran buscando la forma de establecer un precio objetivo más exacto ya que tan sólo al último cierre del mercado de valores el precio de las acciones llegó a los 398 dólares luego de haber alcanzado su máximo histórico el pasado 21 de junio por el precio de 423 dólares, es decir Netflix ha logrado subir más de un 100% en tan sólo el primer semestre del año 2018.

Aunque los números parecieran ser los más positivos posibles, semejantes ganancias comienzan a inquietar a los inversores con la pregunta ¿Netflix es una opción peligrosa? Es decir, cuanto más pueden durar estos resultados tan beneficiosos para los inversores. Los bajistas de la compañía exponen las dos principales razones para la justificación en la valoración tan alta en la que se encuentra la empresa.

Más deuda.

Es cierto que Netflix se ha dedicado a crear una base de contenido exclusivo el cual ha resultado novedoso y entretenido para la base de 125 millones de suscriptores con los que cuenta a nivel mundial, pero para poder lograr esto la compañía ha tenido que recurrir a financiarse con deuda, la cual ahora ronda por valor de 8,500 millones de dólares y de acuerdo a Moody’s, Netflix quizás tenga que seguir aumentando su deuda en al menos 15.000 millones más para financiar sus producciones en los años venideros, es decir que su nivel de endeudamiento probablemente no se reduzca en un corto plazo.

Para que Netflix pueda justificar su nivel de apalancamiento, tendría que generar flujo positivo de efectivo durante al menos los siguientes cinco años de acuerdo a Moody’s, eso quiere decir que los suscriptores del servicio necesitan seguir aumentando a un ritmo constante.

Competencia.

Ya sabemos que Netflix necesita recurrir a la deuda para poder seguir creciendo, pero entonces ¿Qué pasa con su competencia Amazon y Apple? Ambas compañías cuentan con suficiente capital para poder intentar robarle terreno.

Para que Netflix pudiera defenderse de la competencia tendría que contar con un amplio foso económico, esto quiere decir suficiente poder financiero para frenar a cualquiera que se quisiera acercarse. Lo cual ahora mismo no posee, sin embargo el panorama actual de competencia deja muy claro que no hay empresa capaz de acercársele siquiera a los talones de lo que Netflix ofrece hoy día.

Conclusiones.

Es cierto, que parece que el tope está pronto a ser alcanzado para Netflix, pero aun así la apuesta por la compañía parece ser una buena opción. No dudamos que se dé una aceleración del crecimiento de suscriptores y que la compañía vaya a lograr producir flujo de efectivo para poder pagar sus gastos y también producir beneficios enormes.